Qué páginas necesita la web de un negocio
La mayoría de las webs de negocios pequeños empieza con cuatro páginas: Inicio, Servicios, Sobre nosotros y Contacto. Qué va en cada una, qué extras suman y qué dejar afuera.
La mayoría de las webs de negocios pequeños empieza con las mismas cuatro páginas: Inicio, Servicios (o Productos), Sobre nosotros y Contacto. Suma una política de privacidad y ya tienes una primera web sólida. Todo lo demás depende de lo que vendes y de cómo te compran. En esta lección vas a ver qué va en cada página, qué páginas extra conviene sumar y con cuántas empezar. Los ejemplos vienen de Heliora, una web de concepto para una empresa de energía que diseñamos nosotros.
Una página existe para responder una pregunta
Cada visitante llega con una pregunta en la cabeza. ¿Es este el negocio que necesito? ¿Qué hacen exactamente? ¿Puedo confiar en ellos? ¿Cómo los contacto? Cada página de tu web debería responder una de esas preguntas y terminar señalando un próximo paso. Si no sabes decir qué pregunta responde una página, probablemente no la necesitas.
Las cuatro páginas que casi todo negocio necesita
Inicio
La página de inicio es tu puerta de entrada. En la primera pantalla, el visitante tiene que enterarse de quién eres, qué haces, para quién y dónde, sin bajar por la página. Suma un botón principal, como "Pedir una cotización" o "Reservar una visita". Más abajo, muestra pruebas, como reseñas, cifras y certificaciones, un vistazo corto a tus servicios principales y tus datos de contacto. El inicio no es el lugar para contar toda la historia. Su trabajo es mandar a la gente a la página correcta.

Servicios o Productos
Esta es la página que vende. Haz una lista de lo que ofreces y, de cada cosa, di qué es, para quién es, qué incluye y qué pasa después. Si puedes, muestra un precio o un precio "desde", o al menos explica cómo calculas los precios. Quien no encuentra ni una pista del costo suele irse. Si tienes varios servicios, dale a los principales su propia página. Así cada una responde una búsqueda, como "reparación de calentadores de agua en Houston", y puedes enlazarla desde tus anuncios y publicaciones.

Sobre nosotros
La gente le compra a la gente. Esta página cuenta quién está detrás del negocio: tu historia, por qué haces este trabajo, desde cuándo, tu formación, tu equipo y la zona donde trabajas. Usa fotos reales de personas reales, no fotos de archivo. Piensa también en el cliente, y termina explicando qué significa tu experiencia para él.

Contacto
Hazlo fácil. Muestra tu teléfono, tu email, tu dirección o zona de servicio y tus horarios. Suma un formulario corto con solo los campos necesarios: nombre, email o teléfono, y un mensaje. Haz que el teléfono se pueda tocar para llamar desde el celular. Si tus clientes prefieren los mensajes de texto o WhatsApp, agrégalos también. Cuéntale a la gente qué pasa después de escribir, por ejemplo "Respondemos en un día hábil". Usa el mismo nombre, dirección y teléfono que tienes en tu perfil de Google Business.

Una quinta página: tu política de privacidad
Si tu web recoge nombres o emails con un formulario, o usa analítica o anuncios, necesitas una política de privacidad que diga qué datos recoges y para qué. Muchas herramientas de analítica y de anuncios la piden en sus condiciones, y algunas leyes estatales, como la de California, la exigen a los sitios que recogen datos personales de sus residentes. Pídele a un abogado el texto exacto. Una lección más adelante trata la privacidad y las cookies con más detalle. Si vendes productos, suma también las páginas de envíos y devoluciones.
Páginas que dependen de tu negocio
- Preguntas frecuentes. Vale la pena si tus clientes te hacen las mismas preguntas una y otra vez. Cada respuesta te ahorra una llamada.
- Reseñas. Frases reales con un nombre de pila y la ciudad, más un enlace a tus reseñas de Google.
- Precios o paquetes. Una página clara genera confianza y filtra a quienes no son tu cliente ideal.
- Galería o portafolio. Para trabajos visuales, como construcción, diseño, fotografía y comida.
- Menú. Para restaurantes y cafeterías. Escríbelo como texto que la gente y Google puedan leer, no solo como una foto o un PDF.
- Reservas o pedido de cotización. Una página que solo sirve para recibir la solicitud.
- Tienda. Si vendes en línea, con una página para cada producto.
- Blog o noticias. Heliora llama a la suya Insights. Solo vale la pena si vas a publicar consejos reales con regularidad.
- Zonas de servicio. Una página por ciudad o zona si atiendes varios pueblos, con información real de cada una.
- Equipo. Útil cuando los clientes contratan a la persona, como pasa con abogados, terapeutas y consultores.
- Empleo. Solo si estás contratando.
Páginas según el tipo de negocio
- Restaurante o cafetería. Inicio, Menú, Reservas o Pedidos, Sobre nosotros, Ubicación y horarios, Contacto.
- Oficios y servicios para el hogar. Inicio, una página por servicio, Zonas de servicio, Proyectos, Reseñas, Sobre nosotros, Pedir cotización.
- Servicios profesionales. Inicio, una página por área de práctica, Equipo, Recursos, Contacto.
- Salud y bienestar. Inicio, Servicios, Equipo, Tu primera visita, Seguros o precios, Reservas, Contacto.
- Tienda o marca de productos. Inicio, Tienda, una página por producto, Sobre nosotros, Envíos y devoluciones, Contacto.
- Alojamiento, tours y experiencias. Inicio, Habitaciones o recorridos, Galería, Disponibilidad y reservas, Información útil, Contacto.
Lo que necesita toda página
- Un título claro. Un solo título principal que diga de qué trata la página, con las palabras que usan tus clientes.
- Una apertura corta. Dos o tres líneas que respondan la pregunta con la que llegó el visitante.
- Un próximo paso. Un botón o enlace a la página más útil que sigue, como "Pedir una cotización" o "Ver nuestros servicios".
- Tus datos de contacto. Un teléfono en el encabezado o en el pie, para que nadie tenga que buscarlo.
- El mismo menú. Tiene que estar en el mismo lugar en todas las páginas, para que el visitante nunca se pierda.
- Una versión legible en el celular. Muchas visitas llegan desde el celular, así que revisa cada página en el tuyo.
El camino que recorre un visitante
Imagina a alguien que necesita un plomero. Busca, toca un resultado y llega a una página. Puede ser tu inicio o la página del servicio exacto que escribió. Lee la primera pantalla, baja para buscar pruebas, mira si hay un precio, busca tu teléfono y entonces llama o llena un formulario. Si falta un paso en ese camino, lo pierdes.
Recorre tu propia lista de páginas con ese camino en mente. Hazte cinco preguntas sobre cada una:
- ¿Un desconocido entiende en cinco segundos que llegó al lugar correcto?
- ¿Hay pruebas cerca, como reseñas, fotos o años de experiencia?
- ¿Hay alguna idea del costo, o al menos de cómo cobras?
- ¿Se ve tu teléfono o un botón de contacto sin tener que volver al principio de la página?
- ¿La página termina con un próximo paso claro?
Con cuántas páginas empezar
La mayoría de las webs de negocios pequeños puede salir bien con cinco a ocho páginas. Una web de una sola página, donde todas las secciones están en una página larga, puede servir para un negocio muy simple, con un servicio, una ciudad y una acción. Más páginas te ayudan a aparecer en más búsquedas y le dan a cada servicio su propio espacio. Pero una página sin nada que decir te perjudica más que una página que falta. Empieza con las que puedas llenar bien y suma más a medida que el negocio crece.
Ponle a tu menú palabras simples
Usa las palabras que la gente espera: Inicio, Servicios, Sobre nosotros, Contacto. Los nombres ingeniosos, como "Nuestro camino", hacen que el visitante se detenga a pensar. Deja el menú principal en cinco a siete opciones y termínalo con un botón para tu acción principal, como "Pedir una cotización". Las páginas menos importantes, como la política de privacidad, van en el pie, al final de cada página.
Lo que conviene dejar afuera
- Páginas "Próximamente". Prometen algo que todavía no entregaste.
- Un blog vacío. Una última publicación de hace tres años le dice al visitante que el negocio está dormido.
- Una página de "Bienvenidos" antes del inicio. Suma un clic y nada más.
- Diez copias casi iguales de una página. Una página fuerte vale más que diez flojas.
- Páginas que no vas a mantener al día. Los eventos viejos y las promociones vencidas te restan credibilidad.
- Páginas con solo una foto y una frase. Si hay poco que decir, conviértela en una sección de otra página.
Cómo decidir tu propia lista
- Anota todas las preguntas que te hace un cliente antes de comprar.
- Agrúpalas por tema: qué haces, cuánto cuesta, quién eres, cómo contactarte y qué pruebas tienes de que lo haces bien.
- Dale a cada tema una página, o una sección dentro de una página.
- Tacha toda página para la que no puedas escribir 150 palabras honestas o conseguir una buena foto.
- Ordena las páginas como piensa un visitante: qué haces, quién eres, cómo contactarte.
Después haz una prueba rápida. Muéstrale tu lista a un amigo que no sepa nada de tu negocio y pídele que diga qué hace cada página, solo por su nombre. Si duda con alguna, cámbiale el nombre o únela a otra.
Cómo armamos tus páginas en Good Sites Only
Cada uno de nuestros diseños está hecho para un tipo de negocio, con sus páginas, sus secciones y su tono ya pensados, así que no empiezas desde una hoja en blanco. Lo convertimos en el tuyo con tu marca, tus fotos y tus textos. Nuestros paquetes se miden por el número de páginas: Basic hasta 15 páginas, Pro de 15 a 30 y Large más de 30. Mira cómo se ven las páginas de distintos negocios en nuestros diseños.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas debería tener la web de un negocio pequeño?
La mayoría empieza bien con cinco a ocho páginas. La Administración de Pequeños Negocios de EE. UU. (SBA) enumera cinco páginas esenciales y trata las demás, como las preguntas frecuentes, como extras recomendados. Suma páginas cuando tengas algo real que decir.
¿Cuál es la página más importante de una web?
Para la mayoría de los visitantes, el inicio. Pero si haces anuncios o quieres aparecer para un servicio concreto, la página de ese servicio importa igual, porque mucha gente va a llegar primero a ella.
¿Necesito una página Sobre nosotros?
Sí. Es uno de los primeros lugares a los que va la gente para decidir si confía en ti. Muestra quién eres con fotos reales, tu historia y tu experiencia, y termina con una forma de contactarte.
¿Necesito un blog?
No. Un blog solo ayuda si publicas artículos útiles con regularidad, con consejos reales que tus clientes quieran leer. Un blog abandonado hace más daño que no tener ninguno. Empieza con tus páginas principales y suma un blog más adelante si puedes mantenerlo durante un año o más.
¿Necesito una página aparte para cada servicio?
Para tus servicios principales, sí. Una página aparte te permite explicar bien un servicio, responder una búsqueda y enlazarla desde anuncios y publicaciones. Los servicios pequeños y parecidos pueden compartir una página, siempre que cada uno tenga su propio título y su propia explicación corta.
¿Qué va en una web de una sola página?
Una primera pantalla con tu promesa y un botón, tus servicios, unas pocas reseñas, una sección corta sobre ti, tus horarios y tu zona, y un formulario de contacto. Cada sección cumple el trabajo de una página.
¿Necesito una página de política de privacidad?
Si recoges emails o usas formularios, analítica o anuncios, sí. Muchas herramientas la exigen en sus condiciones, y algunas leyes estatales también. Pídele a un abogado el texto exacto.
¿La página de contacto debe tener un formulario o solo un email?
Ofrece las dos cosas. Un formulario es cómodo para quien no quiere abrir su aplicación de correo, y te permite pedir datos útiles. Muestra también un teléfono y un email, para quienes los prefieren.
¿Dónde van los precios?
En tu página de servicios, o en una página de precios si tienes paquetes. Si no puedes mostrar precios exactos, muestra un precio "desde" o explica qué factores cambian el costo. Esconder toda la información hace que la gente se vaya.
¿Puedo sumar páginas más adelante?
Sí, y es la mejor forma de crecer. Suma una página cuando lances un servicio nuevo, llegues a una ciudad nueva o notes una pregunta que los clientes repiten. Una buena web nunca está terminada: se mantiene al día a medida que el negocio cambia.
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